Durante el mes de Junio, Fundación Vi-Da lanzó la Campaña del Cáncer de Próstata del año 2018, con el lema #Cuesta Más un Desnudo, Que un Examen de Próstata.

 

El pasado 11 de junio se conmemoró el Día Mundial del Cáncer de Próstata y parte de nuestro Directorio, Profesionales  y  Voluntarios se atrevieron a Desnudarse para crear conciencia de una enfermedad que en Chile cobra la vida de 2.000 hombres al año y constituye la tercera causa de muerte por cáncer en el hombre.

Se presenta especialmente después de los 50 años y en aquellos hombres con antecedentes familiares de la enfermedad.

 

El diagnóstico precoz es de extrema importancia, ya que permite detectar tumores en etapas tempranas de su evolución y que, por lo tanto, son curables con el tratamiento adecuado. Por otra parte, hay que ser activo en la búsqueda de esta enfermedad, ya que en sus etapas iniciales es asintomática. Pero según avanza la enfermedad se pueden encontrar los siguientes signos:

  • Dificultad al comenzar o terminar de orinar
  • Fuerza reducida del chorro de orina.
  • Goteo al final de la micción.
  • Micción dolorosa o con ardor.
  • Orinar con frecuencia y poca cantidad cada vez, especialmente por la noche.
  • Eyaculación dolorosa.
  • Sangre en la orina.
  • Incapacidad para orinar

 

Existen dos herramientas que nos ayudan al diagnóstico: el tacto rectal o palpación digital de la próstata, y el antígeno prostático específico, que es un examen de sangre que cuando está elevado permite sospechar la presencia de la enfermedad. Ambos deben realizarse anualmente a contar de los 50 años en la población general y a contar de los 40 años en aquellos hombres con antecedentes familiares.

 

Ante la sospecha, debe realizarse una biopsia de la próstata para confirmar la presencia del tumor. Éste es un procedimiento ambulatorio, que en la mayoría de los casos se realiza con anestesia local, y que permite obtener muestras del tejido prostático para ser analizadas microscópicamente y de este modo confirmar la existencia de un cáncer. De no demostrarse un tumor, el paciente debe continuar controles de acuerdo a su condición individual.

 

Una vez diagnosticado, el cáncer debe ser etapificado; es decir, evaluar su estado de extensión dentro del organismo. Para esto, la información aportada por el tacto rectal y antígeno prostático específico es de extraordinaria importancia, pero en ocasiones, cuando hay sospecha de que la enfermedad pudiera haberse extendido fuera de la glándula, puede ser necesario realizar otros estudios, como tomografía axial computada, cintigrama óseo u otros estudios de imágenes.

 

El tratamiento dependerá del caso individual considerando variables del paciente como su edad, condición general y presencia de otras enfermedades, entre otras y variables de la enfermedad, como su estado de extensión.

 

Existen tres formas de tratamiento y pueden aplicarse solos, combinados y en secuencia, dependiendo del caso. Éstos son: cirugía, radioterapia y hormonoterapia.