13 de julio se celebra el Día Internacional del Sarcoma, una efeméride impulsada por asociaciones de pacientes de todo el mundo, cuyo objetivo es concientizar y sensibilizar a la población acerca de esta enfermedad que afecta sobre todo a niños y adolescentes.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce a más de 150 tipos de Sarcomas y representan alrededor del  15% de todos los tipos de cáncer infantiles.

En este contexto, existen dos tipos principales: sarcomas de partes blandas (SPB), que se desarrollan en los tejidos blandos del organismo como los músculos, tendones, grasa, etc.; y los sarcomas óseos, que afectan al esqueleto. Este último, con un sarcoma de Ewing fue el que le quito la vida a nuestra alma e inspiradora de Fundación Vi-Da, Viviana Fernández Sarpi.

El osteosarcoma es un cáncer originado en las células óseas más inmaduras que son responsables de generar huesos nuevos. Es el tumor óseo más frecuente en el mundo con una incidencia de 9,4 casos por millón de personas, de los cuales 57% se presenta en varones y 43% en mujeres, mientras que en hispanos, la incidencia es de 6,5 por millón de personas.

Este tipo de tumor maligno más frecuente en niños y adolescentes destruye el tejido óseo normal en cualquier parte del cuerpo, aunque se manifiesta usualmente en el fémur, la tibia y el húmero en una zona denominada metáfisis la cual une el centro del hueso con sus extremos. En un estadio más avanzado debilita incluso los tejidos que rodean los huesos.

Factores de riesgo y detección

Aunque la mayoría de casos de osteosarcoma se presentan de manera espontánea y sin causas aparentes, algunos estudios señalan la existencia de factores que aumentan la probabilidad de padecimiento de la patología como la exposición a radiaciones, la quimioterapia con agentes alquilantes y las predisposiciones genéticas.

El osteosarcoma suele extenderse a los pulmones, por lo que los médicos deberán realizar estudios para descartar metástasis, ya que el tratamiento varía si la enfermedad se presenta en otros órganos.

Tratamiento

La cirugía es el método específico más implementado para retirar el tumor de forma segura intentando preservar la función de la extremidad lo máximo posible. Otra opción es el tratamiento multimodal (quimioterapia – cirugía – quimioterapia) para reducir previamente el tamaño del tumor y destruir las células cancerosas antes del procedimiento quirúrgico. Estas alternativas han permitido que al menos dos terceras partes de los pacientes que no tienen metástasis en el momento del diagnóstico, consigan sobrevivir; mientras que un tercio de las personas con metástasis a distancia pueden tener una larga vida sin recaídas.