En Chile, 6 de cada 10 mujeres padecen de cáncer de mama metastásico y no pueden acceder a tratamientos innovadores que puedan mejorar sus expectativas y calidad de vida, de acuerdo con las cifras del Instituto Nacional del Cáncer. Por este motivo, impulsamos una campaña para generar conciencia de esta necesidad e integrar nuevos tratamientos en el manejo de esta enfermedad en programas de salud pública, para su acceso universal.

 

“Aunque la detección temprana es primordial y se ha avanzado en ella, el cáncer de mama sigue siendo la primera causa de muerte por cáncer en mujeres en el mundo y en Chile. Es necesario tener presente que existen distintos tipos de esta patología cuyo tratamiento debe ser adaptado a cada uno de ellos. Asimismo, es necesario aclarar que solo una minoría de los cánceres de mama tienen antecedentes familiares por lo que el auto examen mamario y tamizaje son fundamentales en el diagnóstico precoz, el cual tiene mucho mejor pronóstico y posibilidades de tratamiento”, explica el Roberto Torres, médico oncólogo especialista en mamás del Instituto Nacional del Cáncer.

Se considera cáncer de mama metastásico cuando la enfermedad se ha diseminado más allá de la mama; es decir, cuando existe otro órgano afectado, como por ejemplo el pulmón, los huesos, el cerebro y/o el hígado, que son los órganos más comunes. “Para estos casos, existen nuevos tratamientos que permiten a las pacientes extender su vida y mejorar la calidad de ésta, dado por su facilidad de administración y menores efectos secundarios. La evidencia existe, pero por costos su acceso se ve limitado», explica Edward Cabrera, mastólogo de la Fundación Vi-Da.

Con el hashtag #YoTambiénTengoCáncer conocidas actrices y conductoras de televisión adhirieron a esta campaña y llamaron a firmar en www.yotambientengocancer.cl la petición para que estas terapias cuenten con cobertura a través de políticas públicas que garanticen a todas las mujeres sin distinción acceso a estos tratamientos.

“A diario vemos cómo mujeres que podrían estar manejando de mejor modo su enfermedad, deben lidiar con el costo económico que esto implica o simplemente no tienen acceso a estos tratamientos”, explica Jorge Fernández, Director Ejecutivo de la Fundación Vi-Da.