De alguna u otra manera esta emoción se ha manifestado en nosotros o a nuestro alrededor en este periodo de pandemia. Sin embargo, muchas veces, no es fácil de manejar, ni tampoco identificar. Aquí te daremos algunos tips:

La ansiedad es una experiencia universal que se hace presente en distintos momentos donde se perciba una situación como potencialmente peligrosa, experimentando sensaciones como: taquicardia, palmas sudorosas, aceleración de la respiración, temor, rigidez muscular, etc. La ansiedad, por sí misma, no es una reacción negativa o necesariamente patológica, sino que cumple una función esencial para la supervivencia del individuo, como mecanismo de activación y alerta ante posibles peligros o exigencias ambientales. Cuando algún trastorno de ansiedad no es diagnosticados y tratado adecuadamente puede impulsar a la persona a adoptar medidas extremas de evitación y/o huida que le mantengan ‘seguro’ (por ejemplo, evitar salir de casa o incluso esquivar cualquier tipo de contacto social).

Lo ideal es poder realizar terapias psicológicas cuando se sufre de ansiedad y además considerar algunas circunstancias de vida óptima tales como:

Mantener una buena alimentación: Es muy importante llevar una nutrición variada y comer en pocas cantidades, pero varias veces al día.

Practicar deporte: Al tonificar nuestros músculos haremos que estos no queden rígidos y nuestro sistema nervioso no esté tan alterado.

Dormir lo necesario: Es recomendable en este tiempo dormir lo que nuestro cuerpo necesita. En el caso de los adultos un mínimo de ocho horas y los niños alrededor de 12 horas.

Establecer una rutina: Organizar todo el día anterior ayudará a que tengan horarios más holgados y puedan disponer de tiempo para actividades recreacionales.

 

Diana León Madariaga,

Psicóloga de Fundación Vi-Da