Que nos pasa cuando escuchamos: “Tienes que hacerte Quimioterapia”.

Tan solo ésta palabra “quimioterapia” puede producir ansiedad o angustia entre los pacientes y personas cercanas, pero hay que dejar en claro que es un arma eficaz contra el cáncer, con una mayor cantidad de efectos positivo que negativos, ya que le entrega al paciente posibilidades de mejoría y prolongación de su vida. Si bien, todo esto es nuevo para el paciente, no podemos dejar de identificar los temores que sienten.

Una  estrategia eficaz es comentarle al médico o a la enfermera exactamente a qué le tienes miedo: a las agujas o la vía endovenosa, a permanecer en el hospital o la clínica, o bien, a cómo te sentirás durante la administración de la quimioterapia. Si logras indicarle al equipo de atención médica qué es lo que te angustia, ellos encontrarán una forma de ayudarte. Por ejemplo, si tienes miedo a la colocación de la vía endovenosa en la mano o el brazo, el médico puede asegurarse de que te administren un sedante o un anestésico local para adormecer el área. Expertos en el área mencionan que  “La clave para recibir un tratamiento óptimo es mantener una buena comunicación con los médicos, esto se aplica especialmente a la idea de controlar los temores relacionados con la quimioterapia”. Si intentas superar el miedo sin ayuda de los demás, seguramente te sentirás más ansioso.  Recuerda, la información es poder y, si hablas con el equipo de atención médica o un grupo de apoyo, ellos pueden brindarte la información necesaria y ayudarte a implementar las acciones destinadas a reducir el temor que sientes.

 Conversa, y comparte cómo te sientes.

Diana León, psicóloga de @fundacionvida