Ser un padre o una madre con cáncer presenta desafíos únicos, en primer lugar por afrontar la enfermedad de manera individual y luego por cómo informar y sobrellevar las reacciones de los hijos, más aun, cuando son pequeños. Evitar el tema podría crear una sensación de confusión y miedo. Por ello, la esencia de la intervención debería resumirse en la siguiente frase: “𝗹𝗼𝘀 𝗻𝗶ñ𝗼𝘀 𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗱𝗲𝗿𝗲𝗰𝗵𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝘀𝗮𝗯𝗲𝗿 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝘀𝘁á 𝗽𝗮𝘀𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗮 𝘀𝘂 𝗮𝗹𝗿𝗲𝗱𝗲𝗱𝗼𝗿”.

La comunicación ayudará a sus hijos a enfrentar el diagnóstico de cáncer que usted recibió, es importante que la información entregada este adecuada para las edades de sus hijos. Enfóquese en cosas que los afectarán directamente, como cambios en los horarios de ellos o cambios en su aspecto, que podrían causar más temor si son sorpresivos.

A pesar de mantener una comunicación abierta es posible observar alteraciones en el comportamiento de sus hijos en la medida que se adaptan a los cambios. Los niños más pequeños pueden volverse extremadamente apegados o impulsivos. Los niños más grandes o adolescentes pueden enojarse, distanciarse o retirarse de las actividades familiares. Intente mantener los horarios diarios de sus hijos lo más normales posibles: Tenga paciencia.

Recuerde que entre más informados estén en la familia se podrá generar una red de contención para todos los integrantes con pilares sólidos en la comunicación sincera y oportuna.

Diana León, psicóloga de Fundación Vi-Da