El cáncer abre un escenario para el que nadie está preparado, pues provoca evidentes cambios en las rutinas diarias y en las prioridades y necesidades del enfermo. Si tu pareja es diagnosticada con cáncer pon atención, además, en lo que a ti te sucede con ello, ya que tu sufrimiento, incertidumbre, miedos y temores con respecto a la enfermedad no es un tema secundario. Tienes derecho a estar bien y pedir el apoyo que necesites.

Es fundamental mantener una buena comunicación, poner todos sus miedos y ansiedades encima de la mesa y dialogarlos juntos. En primer lugar, ambos deben conocer el tratamiento, el paso a paso de la enfermedad y todos los posibles cambios que tendrán que afrontarse, como cambios

físicos, de humor y cambios de rutinas. Debes considerar cómo te sientes frente al diagnóstico de la enfermedad, qué miedos tengo, qué seguridad y apoyo nos podemos brindar juntos como pareja.

Insistimos como en otros artículos, que la comunicación es la protagonista hablarse y escucharse mutuamente, es la base de cualquier relación íntima, pero lamentablemente la mayoría de las personas no tienen idea de cómo hablar de algo tan importante como el cáncer. Es por esto que estar presente en el acompañamiento y en vivir la enfermedad significa estar disponibles y dispuestos al dialogo. Comunícate, entre dos personas es más fácil sobrellevar todos los miedos que trae la enfermedad  .

Diana león Madariaga, Psicóloga de Fundación Vi-Da