El cáncer de pulmón en América Latina: Es tiempo de dejar de mirar hacia otro lado es un informe elaborado por The Economist Intelligence Unit, patrocinado por Roche, que estudia la carga del cáncer de pulmón en América Latina y qué tan eficaz es la respuesta de los países de la región ante este problema. El informe se centra en 12 países de América Central y América del Sur, escogidos por diversos factores, entre ellos el tamaño y el nivel de desarrollo económico: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.

Este estudio analiza a detalle la carga de la enfermedad y la carga económica y social que representa el cáncer de pulmón en la región. Asimismo, este estudio presenta una herramienta de vital importancia para los actores interesados en comprender la respuesta al cáncer de pulmón en términos de políticas públicas: los semáforos del cáncer de pulmón en América Latina (Latin America Lung Cancer Traffic Lights). El sistema de semáforos evalúa el enfoque de las políticas nacionales y en cierta medida, los resultados que se han obtenido en América Latina. The Economist Intelligence Unit hizo una breve revisión de la literatura relevante para identificar los problemas clave relacionados con el cáncer de pulmón en América Latina. Posteriormente, convocamos a un consejo asesor integrado por expertos regionales para determinar las categorías de interés, denominadas “dominios”. Siguiendo las recomendaciones de este consejo asesor, dividimos los dominios en tres “semáforos prioritarios” (aquellos sin los cuales otro tipo de progreso sería imposible) y cinco “semáforos importantes”, los cuales, si bien son cruciales para enfrentar con eficacia el desafío del cáncer de pulmón, se consideraron menos relevantes que los semáforos prioritarios.

Los tres semáforos prioritarios son: control del tabaquismo, acceso y diagnóstico temprano. Los semáforos importantes incluyen cinco dominios: tratamiento, servicios no curativos, prevención no relacionada con el tabaco, información y defensoría y calidad de los datos. El propósito del sistema de semáforos no es clasificar ni señalar a los países por su desempeño. Por el contrario, el objetivo es que se use para abrir un debate profundo sobre el progreso y las deficiencias de las políticas que se analizarán a detalle en este informe.